domingo, 22 de febrero de 2015

TARTA DE QUESO CREMA Y NUTELLA CON BIZCOCHO DE CHOCOLATE BLANCO

Con mi cumpleaños hace ya 3 semanas inauguramos la temporada cumpleañera en casa. Así que cada 2 semanas o cada mes va a tocar hacer una tarta nueva... porque estos niños no perdonan una tarta, o un bizcocho, o unas magdalenas... o lo que encarte.
Hoy le toca a Albertillo... ya son once años... Ains, con lo chiquitillo que era cuando nació (kilo y medio de niño, nada más y nada menos) y ya estamos preadolescentes.
Como lo que más le gusta en el mundo es la crema de chocolate con avellanas (llámalo nocilla, llámalo nutella, llámalo hacendado...), he decidido hacerle la tarta de este sabor y la verdad es que ha salido de muerte.




El bizcocho se lo he hecho de chocolate blanco pero podeis utilizar cualquiera que os guste. Tanto el bizcocho de chocolate del pastel trufado como el clásico de vainilla les va estupendamente.
La crema de queso es la misma que utilicé para la tarta de oreos, sólo que esta vez le he añadido 150 g de nutella.

INGREDIENTES

(1) BIZCOCHO (medidas para 3 moldes de 15 cm o 2 de 18-20 cm)

125 g de chocolate blanco, picado o en gotas
170 ml de leche entera
60 g de azúcar moreno
225 g de azúcar granulado
100 g de mantequilla a temperatura ambiente ( que esté blandita)
2 huevos tamaño L
215 g de harina
1 cdta de levadura en polvo
1 pizca de sal

(2) CREMA

125  g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
125 g de queso crema frio
300 g de azúcar glass tamizado
2-3 cucharadas de leche entera

(3) ALMIBAR PARA BAÑAR LOS BIZCOCHOS (opcional)

PREPARACIÓN

En primer lugar, preparamos los bizcochos, mejor el día de antes de rellenar y servir la tarta. Precalentamos el horno a 180º y forramos nuestros moldes con papel de horno.
En un cazo calentamos la leche, con el chocolate blanco, el azúcar moreno y 85 g del azúcar granulado, removiendo continuamente hasta que se integren todos los ingredientes y se derrita el chocolate. Reservamos y dejamos templar.
Tamizamos la harina con la levadura y la sal y reservamos. Mezclamos la mantequilla con el resto del azúcar, batiendo a velocidad media hasta que la mezcla blanquee. Añadimos los huevos uno a uno, no añadiendo el siguiente hasta que el anterior no esté integrado. Echamos la mezcla de harina en dos tandas, mezclando a velocidad lenta. Por último vertemos la preparación de chocolate lentamente, como un hilo, mientras batimos continuamente. Terminamos de integrar los ingredientes con la lengua de silicona y repartimos entre los tres moldes. Calentamos unos 30 minutos o hasta que al pincharlos el palillo salga limpio.

Para la crema, seguimos las mismas instrucciones que en la tarta de oreos (pincha aquí). Una vez que tenemos la crema sólo le tenemos que añadir los 150 g de nutella y batir 1-2 minutos más.
Antes de añadir la nutella yo reservé unas 3 cucharadas de crema de queso para la decoración.

Para el montaje, en primer lugar pulimos los bizcochos para que nos queden igualitos y vamos alternando capas de bizcocho y crema. El último bizcocho lo ponemos con la parte de abajo mirando arriba. Así:


Cubrimos con una capa de crema a modo de "sujetamigas" y metemos 1 hora en el frigorífico.


Por último cubrimos con el resto de crema y decoramos al gusto:



 No os he podido poner foto del corte porque se me ha borrado... ayyyy


Felicidades Albertillo!!!









martes, 10 de febrero de 2015

BIZCOCHO MARMOLADO DE DOS CHOCOLATES

Ayyyyy que frío que hace...
Y lo mejor para combatirlo...un bizcocho como éste. Está riquísimo y no vais a tardar nada en hacerlo.
A mi me dio el antojo anoche y lo hice mientras los niños cenaban. Y de postre Salva se dedicó a dejarme la Thermomix más brillante que una patena. Alguna ventaja tendría que tener...Y lo que me ahorro en fairy...


Sin duda este es el bizcocho favorito de mis hijos. Antes solía hacerlo con mucha frecuencia, preparaba una base de bizcocho de vainilla y a la mitad le añadía chocolate negro derretido, pero la verdad es que, aunque estaba muy bueno, las proporciones no eran las adecuadas porque se desmoronaba al partirlo.
Esta vez lo que he hecho es dividir el bizcocho en dos y añadirle chocolate blanco derretido con leche a una mitad, y chocolate negro también calentado con leche, a la otra.
El resultado es buenísimo, además de haber obtenido un bizcocho mucho más firme y sin perder jugosidad.
Bueno, que no me enrollo más! no tenéis excusa para no hacerlo porque es facilísimo y rapidísimo de hacer!



INGREDIENTES
(Para un molde alargado tipo plum-cake)

180 g de mantequilla sin sal
200 g de azúcar blanco
200 g de harina normal
4 huevos talla M (o 3 huevos talla L)
150 ml de leche entera
75 g de chocolate negro troceado
75 g de chocolate blanco troceado
2 cucharaditas de levadura química
1 pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla

PREPARACIÓN

Preparamos dos cazos y calentamos en cada uno de ellos 75 ml de leche con 75 g de chocolate negro y blanco respectivamente, removiendo hasta que se derritan. Reservamos y dejamos templar.
Batimos el azúcar con la mantequilla que debe estar blandita, punto pomada como se dice. Cuando se integren bien, vamos añadiendo los huevos de uno en uno y finalmente añadimos la harina tamizada con la levadura, la sal y la esencia de vainilla. Batimos un poco y terminamos de envolver con la espátula.
Dividimos la masa en dos partes iguales. A una le añadimos la mezcla de chocolate blanco y a la otra la de chocolate negro.
Forramos el molde con papel vegetal y disponemos las masas asi:

Luego hacemos movimientos en espiral con un cuchillo para darle aspecto marmolado. Así:


Por último, metemos en el horno a unos 160º-180º unos 40 minutos.

Dejamos enfriar en una rejilla...
Y aquí está...


Para la cobertura simplemente he derretido una tableta de chocolate blanco y se la he echado por encima.



Bueno, espero que os guste y que me conteis...

viernes, 30 de enero de 2015

MINI-PIES DE LIMÓN

Hoy es mi cumple y no he hecho ninguna tarta... Hoy me la tienen que hacer a mi... o en su defecto que me la compren.
Seguramente os estéis preguntando que qué hago escribiendo una entrada en el blog...yo tampoco lo sé. Bueno, sí. Es la única forma de dejar de pensar en que de un momento a otro el teléfono tiene que sonar para por fin escuchar la preciosa voz de alguien de la bolsa de trabajo del SAS y que me ofrezcan un contrato al 50% o 1/3 de jornada con noches y fines de semana, etc. Pues así estoy... estoy yo y miles de andaluces trabajadores de la sanidad pública a los que nos tienen sometidos a esta nueva forma de esclavitud moderna y permitida por todos.

En fin, que no os aburro más con mis rollos y quejas laborales, que se supone que este blog es para pasárselo bien o por lo menos entretenerse gratamente.




Esta receta  es original de mi comadre chilena Ana María León, aunque he modificado la receta de la base y, en lugar de utilizar un merengue italiano como hace ella, he usado merengue suizo que es más sencillo y a mi gusto queda más firme.

Si buscais en internet "pie de limón", os saldrán múltiples recetas que seguro que están buenísimas. Sin embargo, os recomiendo que probéis a hacerla como yo os digo ya que el relleno es muy sencillo y rápido de hacer y el resultado es espectacular.

Lo bueno es que podéis usar la misma receta para un molde grande y hacer un pie como Dios manda.
Para las tartaletas sólo tenéis que cortar porciones circulares de la masa y forrar con ellas moldes de minicupcakes. Si hacéis el pie grande, sólo hay que cubrir la base del molde con la masa y hornear. Luego se añade el relleno, encima el merengue y por último calentamos en el horno para que tenga un tono dorado.

Aunque os he colgado las fotos de los mini-pies (que me quedaron muy monos) os recomiendo hacer el pie grande que es más fácil. Cuando le pilléis el truquillo podéis intentarlo con las mini tartaletas.... O si nos ponemos en plan vago, podéis comprarlas ya hechas y así sólo hay que rellenarlas y cubrirlas con el merengue.




 INGREDIENTES

(1) BASE:

120 g de azúcar glass
400 g de harina normal
La ralladura de 1 limón
240 g de mantequilla sin sal
1 pizca de sal
1 huevo tamaño L

(2) RELLENO:

1 lata de leche condensada de 740 g
1 taza de zumo de limón

(3) MERENGUE:

3 claras de huevo
160 g de azúcar

PREPARACIÓN

En primer lugar, preparamos la base. Mezclamos todos los ingredientes en Thermomix o robot de cocina similar en su defecto (o amasamos si no tenemos ninguno de los anteriores). Basta con unos 20 segundos a velocidad 6. Sacamos la masa, envolvemos en papel film y dejamos 30 minutos en el frigorífico. Una vez transcurrido ese tiempo, estiramos la masa entre dos papeles de cocina para que no se pegue al rodillo y forramos con ella el molde previamente cubierto con papel de horno. Calentamos a unos 180º calor arriba y abajo, unos 15 minutos o hasta que la masa se empiece a dorar. Sacamos del horno y dejamos enfriar en una rejilla.

Para el relleno sólo tenemos que mezclar la leche condensada con en zumo de limón y remover con una espátula hasta que la mezcla esté homogénea. Vertemos sobre el molde con la base ya enfriada.
Para el merengue, calentamos al baño maría las claras con el azúcar, removiendo continuamente con una cuchara. Cuando el azúcar se haya disuelto, retiramos del fuego y batimos con las varillas hasta que se forme un merengue firme y brillante.

Cubrimos la tarta con el merengue y gratinamos uns segundos hasta que adquiera un tono dorado.




NOTAS Y TRUQUILLOS

Como ya os he dicho anteriormente, podéis comprar las tartaletas ya hechas o incluso masa quebrada lista sólo para hornear. La masa de la receta está mucho más buena, pero si no tenéis tiempo esta es una buena opción.
Si vais a hacer las mini pies, es importante enfriar de nuevo la masa una vez estirada entre los dos papeles de horno, así será más fácil de manipular y no se os deformará en el horno.
Para saber si el azúcar se ha disuellto en las claras, frotad un poco entre vuestros dedos. Cuando no notéis los granos de azúcar será el momento de ponerse a batir para formar el merengue.




viernes, 23 de enero de 2015

TARTA DE QUESO AL ESTILO DE NUEVA YORK (NEW YORK CHEESECAKE)

Si hay algo que me gusta en este mundo son las tartas de queso... Me gustan toooodas: con horno, sin horno, con chocolate, fresa, mermelada de arándanos, oreos.....Siempre que voy a comer a un sitio nuevo y tienen tarta de queso en la carta de postres, la pido en un intento de encontrar la tarta de queso perfecta.... Pues parece que al final la he encontrado!! y ha sido en mi cocina, no en un restaurante. La receta es un compendio de varias recetas que he ido buscando en internet, ajustándola hasta dar con la proporción perfecta.



Como la mayoría de cheesecakes, lleva una base de galletas con mantequilla, el relleno de queso y la cobertura, que esta vez he hecho de frambuesa, aunque admite infinitas posibilidades tanto con los frutos rojos como con otros sabores. Podéis cubrirla con sirope de chocolate, caramelo líquido e incluso dejarla sin cubrir, que también está muy buena.

FOTO DEL CORTE


INGREDIENTES

(1) BASE:

200 g de galletas María o Digestive
110 g de mantequilla derretida
50 g de azúcar

(2) RELLENO:

800 g de queso crema tipo Philadelphia
180 g de azúcar granulado
3 huevos talla L
2 cucharadas soperas de harina
80 ml de nata para montar
1 cucharadita de vainilla en pasta, o esencia de vainilla o 2 cucharaditas de azúcar vainillado

(3) COBERTURA:

200 g de mermelada de frambuesa
2 hojas de gelatina neutra
50 ml de agua
2 cucharaditas de zumo de limón

PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos la base. Trituramos las galletas hasta convertirlas en polvo. Derretimos la mantequilla en el microondas y se la añadimos, junto con el azúcar, a las galletas. Mezclamos bien con una cuchara y cubrimos la base y paredes del molde con esta mezcla. Metemos en el frigorífico.

Para hacer el relleno, batimos el queso crema con el azúcar y la harina hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos los huevos uno a uno, batiendo después de cada vez que incorporamos uno de ellos. Por último, agregamos la nata y la vainilla. Mezclamos bien incidiendo en el fondo del recipiente para que la mezcla sea lo más homogénea posible. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos a 180 º 15 minutos y luego a 120º durante unos 70 minutos.
Una vez que sacamos la tarta del horno, dejamos enfriar en una rejilla y pasamos un cuchillo por los bordes para que no se nos agriete.

Para la cobertura, ponemos en remojo las hojas de geatina. Calentamos en un cazo, a fuego medio, la mermelada, el zumo de limón y el agua, removiendo hasta que se caliente sin que llegue a hervir. Retiramos del fuego y añadimos la gelatina, removiendo bien para integrarla en la mezcla. Dejamos templar y posteriormente lo vertemos encima de la tarta.

Refrigerar como mínimo 2 horas... o mejor incluso toda la noche... al día siguiente estará más buena aún.



NOTAS Y TRUQYILLOS

La receta es perfecta para un molde redondo, profundo de unos 20-22 cm
Para hacerla yo utilizo la Thermomix, poniéndole la mariposa
Si no os gusta la vainilla la podeis aromatizar añadiéndole la ralladura de medio limón
Es importante que el horno lo pongas sin aire caliente, sólo calor arriba y abajo porque se os puede agrietar y quemar
Si os gustan las oreos, podeis utilizar estas galletas (sin el relleno) para hacer la base, añadir unos trocitos de galletas al relleno y cubrirla de sirope de chocolate. Esta variable está de muerte
Aunque en la receta os he puesto que tiene que estar 70 minutos a 120 º, yo suelo tenerla un poco más. Todo dependerá de vuestro horno. El punto perfecto es aquel en el que la superficie ha cuajado y el centro queda un pelín húmedo. 







domingo, 28 de diciembre de 2014

TARTA DE FRAMBUESA CON BIZCOCHO BLANCO DE VAINILLA

Hoy os traigo la receta de la tarta que hice para el cumpleaños de mi madre que celebramos hace una semana, justo antes de Navidad.

LA TARTA A PUNTO DE SER CATADA

Con la excusa de que a mi madre no le gusta el chocolate, pude aprovechar una pasta de frambuesa concentrada que compré por internet y que es una pasada. La utilicé añadiéndola a la buttercream de queso que cubre y rellena la tarta.

El bizcocho es espectacular. Es muy pero que muy esponjoso. No sube formando la "barriga" típica de los bizcochos,  así que apenas vais a tener que pulirlo para igualarlo (yo no lo hice y el resultado fue muy bueno) por lo que resulta mucho más cómodo. Además lo podéis hacer solo, sin crema ni nada de nada y cubrir sólo con azúcar glass. Os aseguro que no habéis probado nada igual...


INGREDIENTES (tarta formada por 3 bizcochos de 20 cm)

(1) BIZCOCHO BLANCO DE VAINILLA: 

5 claras de huevo (yo utilicé claras pasteurizadas de Mercadona)
240 ml de leche
2 cucharaditas de vainilla en pasta
300 g de harina
300 g de azúcar
1 sobre de levadura en polvo
5 g de sal fina
170 g de mantequilla sin sal

(2) CREMA DE QUESO Y FRAMBUESA:

125 g de queso crema tipo Philadelphia
125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
300 g de azúcar glass tamizado
2 cucharadas de leche
2 cucharaditas de frambuesa en pasta (en su defecto podeis utilizar mermelada de frambuesa, unas 2-3 cucharadas soperas)

PREPARACIÓN:

Comenzamos con el bizcocho. Precalentamos el horno a 180º y tamizamos la harina.
En un cuenco mezclamos las claras de huevo con 1/4 de la leche y la vainilla y batimos ligeramente.
En otro cuenco (o en mi caso, el vaso de la thermomix con la mariposa puesta), batimos los ingredientes sólidos (harina, levadura, sal y azúcar) unos 30 segundos. Posteriormente añadimos la mantequilla y la leche que no teníamos mezclada con las claras. Si lo hacéis con thermomix os recomienzo quitar la mariposa porque seguro que se os queda atrancada. Cuando la mezcla sea homogénea volvemos a ponerla y batimos un poco más para meter aire en la mezcla del bizcocho (1 minuto aproximadamente). A continuación, añadimos la mezcla de claras y leche en tres tandas, batiendo unos 20 segundos después de cada una para incorporar los ingredientes. Si la mezcla parece cortada no os asustéis, terminad de mezclar con la espátula y ya veréis como mejora el aspecto.
Repartimos la masa en los tres moldes previemente engrasados y cubiertos con papel de horno y calentamos unos 30 minutos o hasta que al pinchar un palillo en el bizcocho salga limpio.

Para la crema sólo tenemos que seguir las mismas instrucciones que para la crema de oreos sustituyendo las oreos pulverizadas por la frambuesa en pasta o mermelada (pincha aquí).

Aquí teneis una foto del corte...



Pobrecito Juande.. llegó de Madrid dos días después y no le habían guardado ni una miga.

NOTAS Y TRUQUILLOS:

Como siempre os digo, los ingredientes del bizcocho a temperatura ambiente.
En este caso no emborraché los bizcochos con almibar porque son tan jugosos que no lo necesitan.
Si teneis poco tiempo (como suele ser mi caso), podéis hacer los bizcochos con antelación:  una vez fríos los envolvéis en film transparente y los congelais. Os aseguro que después de descongelarlos estan incluso mas jugosos.
Podeis sustituir la mermelada de frambuesa por fresa u otro fruto rojo.




martes, 23 de diciembre de 2014

PAVLOVA DE CREMA DE MASCARPONE Y GANACHE DE CHOCOLATE.

Que poquito queda para Nochebuena!!! ¿qué tal los preparativos navideños? Yo estoy más bien deseando que vuelva a empezar el cole porque no doy abasto... y eso que no estoy trabajando.
Hoy os dejo una receta que quizá os pueda ayudar a salir del paso estas Navidades y a la vez quedar como unos verdaderos reposteros.

Además de estar buenísima, es súperoriginal y apta para celíacos, así que no tenéis excusa para no poneros manos a la obra.

Y vosotros os preguntareis... ¿qué es una Pavlova? ¿mande? ¿lo cualo? ¿eins?
Pues es una tarta que, en lugar de bizcocho,  lleva capas de merengue alternadas con capas de nata montada y frutos rojos. Al parecer se llama así porque se hizo en honor a una bailarina apellidada como la tarta.



En lugar de nata, he optado por una crema de mascarpone que le da un toque a queso y además consigue que la nata se quede más firme. Lo de los frutos rojos era impensable en mi hogar así que opté por cubrirla de ganache de chocolate.
Como veis, las opciones son infinitas, podéis rellenarla y cubrirla de lo que más os guste.

Ahí va:

INGREDIENTES:

(1) MERENGUES:

6 claras de huevo (yo usé las claras pasteurizadas de Mercadona)
325 g de azúcar
2 cucharadas de maicena
2 cucharaditas de vinagre de vino blanco
1 cucharadita de vainilla en pasta (opcional)

(2) CREMA DE MASCARPONE:

400 ml de nata para montar (mínimo 35 % Materia Grasa)
250 g de queso mascarpone
2 cucharadas colmadas de azúcar

(3) GANACHE DE CHOCOLATE:

100 ml de nata para montar
100 g de chocolate negro
Crocanti de almendra para decorar

PREPARACIÓN:

En primer lugar, hacemos los merengues. Precalentamos el horno a 140 º. Batimos las claras a punto de nieve y, cuando comiencen a formar picos, echamos la mitad del azúcar poco a poco, en forma de lluvia. Una vez que se hayan formado los picos duros, añadimos el resto del azúcar mezclado con la maicena y batimos un poco más. Por último añadimos el vinagre y la vainilla.
Cortamos tres círculos de papel vegetal de unos 20 cm aproximadamente y vertemos el merengue sobre cada uno de ellos extendiéndolos de forma uniforme con una espátula. Calentamos en el horno unos 90 minutos. Posteriormente apagamos el horno y los dejamos unos 20 minutos más. Dejamos enfriar sobre una rejilla con mucho cuidado al manipularlos ya que son muy frágiles.

Para la crema,  batimos el mascarpone con una cucharada de la nata hasta que tenga una consistencia cremosa. En otro recipiente, montamos la nata con el azúcar, añadiendo el mascarpone antes de que se monte completamente y batimos. Reservamos en el frigorífico

Para hacer la ganache, picamos el chocolate reservándolo en un recipiente. Ponemos la nata a calentar en un cazo. Cuando comience a hervir, la vertemos sobre el chocolate y mezclamos hasta que la crema se haga homogénea. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.

MONTAJE DE LA TARTA:

Alternamos capas de merengue con capas de crema y finalmente cubrimos la tarta con ganache de chocolate. Decoramos con crocanti de almendra.





NOTAS Y TRUQUILLOS:

El merengue sale perfecto con las claras pasteurizadas. La única diferencia es que necesita más tiempo de batido para que se ponga firme
Importante limpiar el recipiente donde vamos a hacer el merengue con una servilleta mojada en vinagre, para librarlo de cualquier rastro de grasa y que el merengue suba
Para esta receta yo no utilizo la Thermomix porque nunca he conseguido que me salga bien el merengue. En su lugar, uso la batidora de varillas de toda la vida.



domingo, 14 de diciembre de 2014

TARTA DE OREOS

Hola de nuevo !!!
Hoy os traigo una tarta deliciosa que he tenido que hacer varias veces por el tremendo éxito que ha tenido. Hasta he pillado a Alberto hincándole el diente (y eso que a él SÓLO le gusta el CHOCOLATE).
La receta original la saqué  del libro: Objetivo Tarta Perfecta, de Alma Obregón, aunque yo le he hecho algunas modificaciones.

La primera vez que la hice fue para el cumpleaños de Salva


La calidad de la foto es regulera porque la tuve que hacer en la cocina y de noche, para que Salva no la viera.
Luego la volví a hacer pero versión Jalogüin para el cumpleaños de una amiga de Lucía. Por cierto, pasamos un día estupendo en Martos y a todos les encantó la tarta.

versión Jalogüin para Paula

El bizcocho es un Victoria Sponge Cake al que le añadí unas cuantas oreos troceadas y emborraché con almíbar.
Para el relleno y cobertura utilicé una buttercream de queso a la que añadí la parte negra de las oreos pulverizadas con la Thermomix.

TARTA DE OREOS VERSIÓN TEISA

INGREDIENTES

(1)Bizcocho (medidas para 3 moldes de 20 cm, ya sabes que yo uso los de aluminio de Mercadona):

300 g de harina con levadura, tamizada
300 g de azúcar
300 g de mantequilla
4 huevos tamaño XL
150 ml de leche entera
2 cdtas de vainilla en pasta
10 oreos troceadas

(2) Almíbar
100 g de azúcar
100 ml de agua
1 cdta de vainilla en pasta o esencia de vainilla

(3) Buttercream de queso y oreos:

125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
300 g de azúcar glass
125 g de queso crema (tipo philadelphia) que NO SEA LIGHT
3 cucharadas de leche
15 oreos (sin la parte blanca)  trituradas y tamizadas

mini-oreos para decorar

PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos los bizcochos, siguiendo las instrucciones de la entrada de Victoria Sponge Cake (pinchad aquí)

Mientras se hacen los bizcochos preparamos el almíbar poniendo todos los ingredientes a hervir en un cazo.

Una vez listos los bizcochos, los sacamos del horno, pinchamos con una brocheta por varios sitios y los pintamos con el almíbar. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Una vez fríos, mejor al día siguiente, desmoldamos y pulimos para que están más o menos iguales.

Preparamos la crema: En primer lugar, batimos la mantequilla con el azúcar glass tamizado y la leche, a velocidad media unos 2-3 minutos. A continuación añadimos el queso crema y la esencia de vainilla, batiendo a velocidad progresiva hasta que la mezcla esté cremosa y homogénea. Pulverizamos y tamizamos las oreos y se las añadimos a nuestra crema, mezclando con movimientos envolvente con la espátula.

Rellenamos y decoramos nuestra tarta como más nos guste.

Y a coméeerrrselaaaa que está muy ricaaaaa!!!!

NOTAS Y TRUQUILLOS:

Como siempre os digo, es fundamental que estén todos los ingredientes del bizcocho a temperatura ambiente, la mantequilla ablandada pero ni se os ocurra meterla en el microondas para acelerar el proceso!!!
El azúcar glass debe ser el comercial, no vale pulverizar azúcar blanquilla con la thermomix porque el resultado no será el mismo
El queso crema sí que debe de estar frío. Además la tarta y la crema sobrantes deben conservarse en el frigorífico
Si no tenéis vainilla en pasta ya sabes que podes usar azúcar avainillado, esencia de vainilla o incluso raspando el interior de una vaina de vainilla
Mejor hacer el bizcocho el día de antes y pulirlo y rellenarlo al día siguiente para que asiente la miga y no se nos desmenuce
Con esta crema también podéis cubrir cupcakes, están buenísimos


TIRAMISÚ-BROWNIE

Hoy os traigo un postre que está a mitad de ser un bizcocho y una tarta. Está compuesto por 3 capas: la primera es un brownie típico de choc...